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Manejo del dolor crónico 

Sentir dolor constante puede resultar agotador. Puede que tenga dificultades para trabajar, dormir o simplemente hacer las tareas cotidianas. Pero puede aprender a manejar el dolor, sentirse mejor y recobrar el control de su vida. 

¿Qué es el dolor crónico?

El dolor crónico es un problema médico grave. Suele definirse como un dolor que dura más de tres meses. Esto incluye el dolor que usted siente con regularidad, incluso aunque aparezca y desaparezca. El dolor crónico puede deberse a una lesión o un problema de salud continuos. O puede deberse a un síndrome de dolor crónico, como la fibromialgia. En ocasiones, el dolor persiste y no logra encontrarse su causa. 

El dolor debe tratarse

Tiene derecho a que se trate su dolor. El dolor crónico que no se trata puede afectar su salud en general. Puede producir depresión, ansiedad, ira y cambios de personalidad. También puede impedirle trabajar o dormir bien, mantener relaciones saludables y experimentar normalmente otros aspectos comunes de la vida. Quizás no sea posible eliminar su dolor por completo, pero sí reducirlo a un nivel que usted pueda sobrellevar. 

Su papel en su tratamiento

Su proveedor de atención médica colaborará estrechamente con usted a fin de elaborar un plan para manejar su dolor. Pero de usted depende ponerlo en práctica. El control del dolor crónico se hace principalmente a través del manejo personal. Eso significa que usted desempeña un papel activo en su cuidado. También es importante que obtenga el apoyo de sus familiares y amigos. 

La planificación de su tratamiento

Su proveedor de atención médica buscará primero si hay alguna causa del dolor que pueda tratarse. También evaluará la intensidad de su dolor. Para eso, puede pedirle que califique su dolor usando una escala del 1 (poco dolor) al 10 (dolor intenso). Su proveedor le pedirá que describa su dolor. Por ejemplo, ¿es su dolor agudo o sordo? ¿Es constante o aparece y desaparece? Puede que le pidan llevar un registro del dolor. Es un diario en el que usted anotará todo lo relacionado con su dolor. Puede ayudarle a identificar las cosas que empeoran su dolor. Usted y su proveedor de atención médica pueden elaborar un plan para ayudar a prevenir y sobrellevar el dolor todos los días. En algunos casos, puede que lo remitan a una clínica o un programa especial para el tratamiento del dolor. Su plan de tratamiento puede incluir:

  • Medicamentos

  • Terapias complementarias

  • Terapias que trabajan sobre la armonía entre el cuerpo y la mente

  • Otros tratamientos médicos

  • Hacer actividad física 

Medicamentos

Muy probablemente los medicamentos formarán parte de su plan de tratamiento. Su proveedor evaluará cuáles son los mejores medicamentos para su dolor. Pueden ser medicamentos de venta libre o recetados. Es posible que necesite usar más de un medicamento. Puede tomarle algo de tiempo encontrar el mejor medicamento o una combinación de medicamentos para su dolor. Tome todos los medicamentos según le hayan indicado. Los medicamentos analgésicos pueden usarse de muchas maneras diferentes. Puede tomar medicamentos:

  • Todos los días para ayudarle a “ir por delante” del dolor a fin de mantenerlo bajo control

  • En los momentos en que su dolor sea más intenso que lo habitual

  • Antes de las actividades que tienden a desencadenarle el dolor

  • Para aliviar su sensibilidad al dolor 

Los medicamentos para el dolor crónico incluyen lo siguiente:

  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) para el dolor causado por la hinchazón y la inflamación. Su proveedor puede recetarle un tipo de AINE llamado inhibidor de la COX

  • Acetaminofén

  • Anticonvulsivos para tratar el dolor en los nervios llamado neuropatía

  • Antidepresivos para tratar la neuropatía

  • Relajantes musculares para los espasmos musculares

  • Medicamentos tópicos, que son los que se colocan sobre la piel.

  • Opioides, o narcóticos, para tratar el dolor intenso. Estos son medicamentos muy fuertes que pueden ayudar a aliviar ciertos tipos de dolor. Con frecuencia, se los utiliza por períodos breves de tiempo. Su proveedor supervisará su tratamiento con mucho detalle si usted toma opioides. 

Terapias complementarias

Son tratamientos que pueden usarse junto con la atención médica para ayudar a aliviar el dolor. Busque un profesional acreditado con experiencia en el tratamiento del dolor crónico. Hable con su proveedor de atención médica sobre usar terapias complementarias tales como las siguientes:

  • Masaje

  • Acupuntura y acupresión

  • Quiropráctica

  • Vitaminas o suplementos a bases de hierbas 

Terapias que trabajan sobre la armonía entre el cuerpo y la mente

Tanto el cerebro como el resto del cuerpo tienen que ver con la respuesta al dolor. El cerebro interpreta las señales de dolor provenientes del cuerpo. Esto significa que su mente tiene cierto control sobre cómo se procesan las señales de dolor. Las terapias que trabajan para el equilibrio entre la mente y el cuerpo pueden ayudar a modificar la manera en que el cerebro interpreta las señales de dolor. Pueden aprenderse con ayuda de un terapeuta capacitado o en una clase. Incluyen, por ejemplo:

  • Respiración profunda

  • Distracción

  • Visualización

  • Meditación

  • Biorretroalimentación 

Otros tratamientos médicos

Si los demás tratamientos no le funcionan, uno de los siguientes procedimientos o dispositivos pueden ayudarle:

  • Bloqueos nerviosos para adormecer los nervios en una zona adolorida

  • Inyecciones en puntos gatillo para los músculos adoloridos

  • Inyecciones de esteroides para el dolor articular 

  • Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) para bloquear las señales de dolor que llegan al cerebro

  • Estimulación espinal para bloquear el dolor espinal

  • Una bomba espinal implantada que contiene medicamento analgésico

  • Ablación con calor, frío o sustancias químicas para destruir los nervios adoloridos

Hacer actividad física

Estar activo tiene muchos beneficios. Puede mejorar su capacidad de sobrellevar el dolor. También puede ayudarle a dormir mejor y a mejorar su estado de ánimo y su estado general de salud. Su proveedor de atención médica puede ayudarle a planificar un programa de ejercicios que sea el adecuado para sus necesidades. Esto puede incluir:

  • Ejercicios de estiramiento y de amplitud de movimiento

  • Ejercicios de bajo impacto, como caminar, andar en bicicleta, nadar y otros ejercicios en el agua

  • Entrenamiento de fuerza con pesas livianas

  • Usar las escaleras en lugar del ascensor

  • Andar en bicicleta en lugar del automóvil

  • Estacionar el automóvil más lejos del destino al que se dirige e ir caminando 

Es posible que le indiquen no hacer actividades de alto impacto. Por ejemplo, saltar, correr o hacer inicios, detenciones o cambios de dirección en forma brusca. Si hace mucho tiempo que no se ejercita o si tiene limitaciones físicas, su proveedor de atención médica podría remitirlo a un fisioterapeuta. Ese profesional puede enseñarle estiramientos y ejercicios aptos para su condición y su nivel de aptitud física. 

Haga actividad y manténgase saludable

Un estilo de vida más saludable hace que le resulte más fácil lidiar con el dolor y funcionar mejor. Siga estos consejos:

  • Elija una dieta equilibrada de bebidas y alimentos saludables.

  • Beba menos alcohol y cafeína.

  • Acuéstese y levántese más o menos a la misma hora todos los días.

  • No deje que el dolor lo aísle de los demás. Pase tiempo con sus amigos y sus familiares.

  • Mantenga su mente en actividad. Lea libros o tome clases.

  • Si no está trabajando, haga actividades voluntarias o únase a un club o grupo social. 

Busque apoyo

Un grupo de apoyo le permite hablar con otros que también tengan dolor crónico. Los grupos de apoyo para personas con dolor crónico pueden ayudarle a sentirse menos aislado. También pueden darle consejos para sobrellevar el dolor. Para buscar un grupo de apoyo local, contáctese con el hospital más cercano o con una clínica especializada en el tratamiento del dolor. 

También puede probar con la consejería. La consejería puede ayudarle a aprender cómo afrontar las situaciones y técnicas como, por ejemplo, la visualización. Además, puede ayudar con los problemas de estado de ánimo. Al elegir un consejero, busque a alguien que haya trabajado con personas que tienen dolor crónico. 

Visite a su proveedor con regularidad e infórmele qué tan bien le están funcionando los tratamientos propuestos. También busque la ayuda y el apoyo de sus familiares y amigos.

Si desea más información y apoyo, comuníquese con estos grupos:

  • American Academy of Pain Management, www.aapainmanage.org

  • American Academy of Pain Medicine, www.painmed.org

  • American Chronic Pain Association, www.theacpa.org

  • National Pain Foundation, www.thenationalpainfoundation.org

 

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