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Información de salud

Diagnóstico de los trastornos neurológicos en los niños: posibles pruebas

Manos de un proveedor de atención médica que coloca discos para realizar un electroencefalograma (EEG) en la cabeza de un niño pequeño. Los discos están conectados a cables.
Durante un EEG, a su hijo le pegarán unos electrodos en el cuero cabelludo para registrar la actividad eléctrica cerebral.
El electroencefalograma (EEG) es una prueba que permite medir la actividad eléctrica cerebral. Quizás haya que hacerle esta prueba a su hijo para confirmar la presencia de convulsiones u otras afecciones como apnea del sueño, infecciones del cerebro o tumores en el cerebro. Para la prueba se adhieren unos electrodos (pequeños discos circulares) al cuero cabelludo del niño (estos electrodos no son perjudiciales para su hijo). El EEG suele tardar unos 60 a 90 minutos. Si es necesario un EEG más prolongado, el proveedor de atención médica de su hijo le dará más información.  

Angiografía (llamada también arteriografía).

Procedimiento que evalúa la salud de los vasos sanguíneos (arterias o venas) que transportan sangre al encéfalo y los que se encuentran en su interior. Durante este procedimiento, en un vaso sanguíneo se coloca un catéter (tubo plástico delgado). Por este se inyecta un líquido, llamado medio de contraste, que permite visualizar claramente los vasos sanguíneos en las radiografías. También pueden realizarse angiografías especializadas en conjunción con tomografías o resonancias magnéticas (que se explican a continuación). El tiempo necesario para estas pruebas puede variar. Hable con su proveedor de atención médica con anticipación para tener una idea de cuánto tiempo tomará la prueba. Eso es porque su hijo deberá quedarse inmóvil durante la prueba. Es posible que necesite un medicamento para relajarse (sedación) para realizarse esta prueba. O, quizás necesite un medicamento para dormirse (anestesia general) durante el examen. 

Tomografía computarizada (TC).

Exploración en la que se combinan las radiografías y la tecnología de computadoras para formar imágenes detalladas del encéfalo. En esta prueba se utiliza radiación. Su hijo deberá quedarse inmóvil durante esta prueba. Pero la tomografía suele ser rápida. Muchos niños pueden realizarse esta prueba sin necesitar mucha asistencia. Quizás sea necesario usar sedación o anestesia. 

Electroencefalografía (EEG).

Esta prueba permite registrar la actividad eléctrica del encéfalo. Para la prueba se adhieren unos electrodos (discos circulares con cables) al cuero cabelludo con un pegamento o pasta. Los electrodos transmiten unos impulsos que registran la actividad eléctrica del encéfalo. Hay veces en que esta prueba se hace mientras su hijo duerme. Otras veces, se hace con el niño despierto. En algunos casos, se hace mientras a su hijo lo vigilan por video. Esto ayuda a coordinar la actividad de las ondas cerebrales con su actividad física. Es posible que le pidan que mantenga a su hijo despierto durante más tiempo antes de la prueba. 

Electromiografía (EMG).

Esta prueba permite evaluar la función muscular y nerviosa de los brazos y las piernas. Para esta prueba, a su hijo le colocan unos pequeños electrodos de aguja en ciertos músculos. Mientras su hijo relaja y contrae los músculos, se registra la actividad eléctrica. Por eso, su hijo deberá colaborar con el técnico que está realizando la prueba. Deberá poder seguir indicaciones simples. Esta prueba suele realizarse junto con un estudio de conducción nerviosa (consulte a continuación). 

Potenciales evocados

Estas pruebas evalúan la rapidez y la eficacia con la que los nervios del cuerpo responden a ciertos tipos de estimulación sensorial. Estos pueden incluir luces destellantes, ruidos fuertes o impulsos eléctricos enviados a los brazos y las piernas. Para la prueba se adhieren unos electrodos a la piel. A continuación se registra la actividad eléctrica. Su hijo debe permanecer despierto y cooperar a lo largo de esta prueba. 

Resonancia magnética (RM)

En esta exploración se usan unos fuertes imanes, ondas de radio y la tecnología de computadoras para formar imágenes detalladas del encéfalo. Esta prueba no requiere utilizar radiación. Dado que se usan imanes, debe informar a su proveedor de atención médica si su hijo tiene algo de metal en su cuerpo. El metal puede afectar la calidad del estudio. Si su hijo tiene metal, incluidos los aparatos dentales, no podrán hacerle una RM. Antes de la fecha de la RM, pregunte a su proveedor de atención médica si hay algún motivo por el que su hijo no debería realizarse una RM. Las máquinas en las que se hacen las RM también son muy ruidosas. A algunos niños pequeños quizás les resulte difícil quedarse inmóviles durante esta prueba por el ruido. También puede resultarles difícil quedarse inmóviles durante el tiempo que toma la prueba. Con frecuencia, esta prueba toma más de 20 minutos. Hable con su proveedor de atención médica si cree que su hijo necesitará sedación para este examen.  

Estudio de conducción nerviosa (ECN).

Esta prueba evalúa la función de los nervios de los brazos y las piernas. Para esta prueba se adhieren unos electrodos a la piel, a lo largo de las vías de ciertos nervios. Luego, se aplica una corriente eléctrica que los estimula. A continuación se registra la actividad eléctrica.

Tomografía por emisión de positrones (TEP)

Esta prueba utiliza tecnología informática para tomar una imagen de la actividad cerebral en lugar de la estructura del cerebro. A su hijo deberán colocarle una sonda IV en el brazo antes de la prueba. Durante la prueba, en el torrente sanguíneo se inyecta un compuesto a base de glucosa. Esto ayuda a resaltar las zonas de actividad cerebral alta y baja en la imagen. 

Punción lumbar

Esta prueba permite analizar la salud del líquido cefalorraquídeo (LCR). Esto se realiza para evaluar la salud del encéfalo, las meninges y la médula espinal. Para esta prueba se adormece la piel de la parte baja de la espalda con anestesia local. Se introduce una aguja en el canal medular, a fin de extraer una pequeña muestra del LCR y analizarla. Este procedimiento toma solo unos minutos. Pero su hijo debe permanecer completamente inmóvil. 

Doppler transcraneal (DTC)

En esta prueba se emplean ondas sonoras de alta frecuencia para observar el flujo sanguíneo a través de los vasos cerebrales. Esta prueba no emplea radiación. Su hijo deberá quedarse inmóvil. Aunque no hay problema si se mueve un poco durante esta prueba. 

Ecografía

En esta prueba se emplean ondas sonoras para crear una imagen cerebral. Esta prueba no emplea radiación. Esta prueba solo es efectiva para obtener imágenes del cerebro de los bebés cuando la zona blanda del cráneo (la fontanela) todavía está abierta. Una vez que se cierra, a los pocos meses de vida, la ecografía ya no resulta efectiva para obtener imágenes del cerebro. Esto se debe a que las ondas de sonido no pueden penetrar el cráneo. 

Cómo ayudar a su hijo a prepararse

Muchos hospitales cuentan con personas capacitadas especialmente para ayudar a los niños a hacer frente a sus procedimientos médicos o a su experiencia en el hospital. A menudo, estas personas se denominan especialistas en la vida infantil. Consulte con el proveedor de atención médica de su hijo para averiguar si se dispone de programas sobre la vida infantil u otros servicios similares para el niño. También hay cosas que usted puede hacer para ayudar a su hijo a prepararse para la prueba o el procedimiento. La mejor manera de proceder dependerá de las necesidades del niño. Comience poniendo en práctica los siguientes consejos:

  • Use palabras breves y sencillas para describirle la prueba a su hijo. Explíquele por qué se la van a hacer. Los niños de poca edad tienden a no prestar atención por mucho tiempo. Por esto, dé su explicación poco antes de la prueba. A los niños mayores puede dárseles más tiempo para entender la prueba de antemano.

  • Dígale a su hijo lo que puede esperar que ocurra en el hospital durante la prueba. Por ejemplo, puede mencionarle quién le hará la prueba. O describirle la habitación del hospital.

  • Asegúrese de que el niño comprenda las partes del cuerpo que le examinarán en la prueba.

  • Describa lo mejor que pueda lo que el niño sentirá durante la prueba. Por ejemplo, dígale que podrían colocarle en la piel un electrodo. El electrodo es un objeto circular y posiblemente pegajoso.

  • Deje que su hijo le haga preguntas. Contéstele las preguntas con sinceridad. Es posible que el niño se ponga nervioso o tenga miedo. Quizás incluso llore. Reconforte a su hijo diciéndole que usted va a estar cerca durante la prueba.

  • Si es apropiado, recurra a los juegos al hablarle a su hijo de la prueba. En el caso de niños pequeños, trate de ilustrar la situación con juegos de personajes, por ejemplo, usando el juguete u objeto preferido del niño. Si su hijo es de mayor edad, quizás le resulte útil leer libros o mostrarle ilustraciones sobre lo que va a suceder durante la prueba.

  • La mayoría de estas pruebas requieren que los niños se queden inmóviles. A algunos niños les resulta muy difícil quedarse quietos. Si a usted le preocupa que su hijo no pueda permanecer inmóvil durante el tiempo necesario, hable con su proveedor de atención médica. Los centros pediátricos especializados suelen ofrecer servicios de sedación pediátrica. Estos servicios pueden ayudar a que su hijo permanezca en calma y no se mueva durante estas pruebas. 

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