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Información de salud

Absceso periamigdalino

Boca abierta con depresor de lengua que sostiene la lengua hacia abajo, para mostrar las amígdalas a cada lado en la parte posterior de la garganta. Boca abierta con depresor de lengua que sostiene la lengua hacia abajo, para mostrar una amígdala agrandada hacia la derecha y una amígdala con abscesos a la izquierda.

El absceso periamigdalino es una formación de pus cerca de las amígdalas. Es una complicación de la infección bacteriana llamada amigdalitis. El absceso hace que una o ambas amígdalas se hinchen. La infección y la hinchazón se pueden extender hasta los tejidos cercanos. Si dichos tejidos se hinchan lo suficiente como para bloquear la garganta, la afección puede resultar mortal. La situación también es peligrosa si el absceso se revienta y la infección se esparce o es inhalada y pasa a los pulmones. El objetivo es tratar el absceso periamigdalino antes de que empeore y se convierta en una amenaza para su salud.

Signos y síntomas del absceso periamigdalino

  • Fuerte dolor de garganta (por lo general de un solo lado)

  • Hinchazón e inflamación de las amígdalas

  • Fiebre y escalofríos

  • Dolor al tragar o dificultad para abrir la mandíbula (esto se conoce como trismo)

  • Cambios en la voz 

  • Babeo

  • Hinchazón o hipersensibilidad en los ganglios del cuello

Diagnóstico del absceso periamigdalino

Su proveedor de atención médica lo examinará y le revisará la boca y la garganta. Además, le hará preguntas sobre sus síntomas y su historia clínica. También es posible que usted sea sometido a pruebas o procedimientos como los que se nombran a continuación:

  • Hisopado de garganta. Sirve para descubrir infecciones. Se frota un bastoncillo de algodón (hisopo) estéril en la parte de atrás de la garganta. El bastoncillo se puede usar para obtener un resultado inmediato. Si es necesario, también puede enviarse a un laboratorio para hacer un cultivo.

  • Análisis de sangre. Se podrían realizar a fin de evaluar cómo está respondiendo su cuerpo a la infección.

  • Ecografía o tomografía computarizada. Estas pruebas proporcionan imágenes del absceso. También ayudan a descartar otros problemas.

  • Aspiración con aguja. Este procedimiento permite extraer una muestra de pus del absceso con una aguja. Luego, dicha muestra se envía a un laboratorio para ver si hay infección. Siempre que se puede, se quita todo el pus del absceso.

Tratamiento del absceso periamigdalino

Se puede tratar el absceso propiamente dicho. También es necesario tratar la infección que lo causa. Estos son los tratamientos más comunes:

  • Medicamentos. Para tratar la infección causante del absceso, se necesitan antibióticos. Se pueden administrar por boca o por vía intravenosa. Si es necesario, también se pueden suministrar analgésicos (medicamentos para el dolor).

  • Drenaje del absceso. Es posible que se deba realizar un procedimiento para quitar el pus del absceso. Esto se puede realizar con una aguja (aspiración con aguja) o se puede hacer una incisión pequeña en el absceso. El pus se drena y se extrae desde la garganta y la boca. Este procedimiento se llama incisión y drenaje.

  • Amigdalectomía. Es una cirugía que permite extraer las amígdalas. Se puede llevar a cabo si el absceso no mejora con los medicamentos. También se puede realizar si usted tiene infecciones o abscesos frecuentes en las amígdalas.

Recuperación y visitas de control

Por lo general, el tratamiento de la infección bacteriana soluciona el problema. Una vez que la infección desaparece, debería recuperarse por completo. Haga el seguimiento necesario con el proveedor de atención médica según lo indicado. Si aparece otra infección en la garganta, consulte de inmediato a su proveedor de atención médica.

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